Hola, soy Amara. Si me sigues en Facebook ya sabes que hablo abiertamente de mi piel, mis arrugas y la lucha de querer verme bien después de los 40.
Hoy quiero contarte algo que cambió todo.
Lo que no le digo a nadie
A mis 47 años empecé a notar que mi base — la misma de siempre — me hacía ver MAYOR. Se acumulaba en las patas de gallo. Se cuarteaba en el bigote chino. A las 4 de la tarde mi cara parecía 10 años más vieja que en la mañana.
Llegué a cotizar botox: $8,000 cada 6 meses. Lo había aceptado. Hasta que una amiga me dijo: "Karla, prueba esto primero."